Cómo decorar tu mesa

Sea para una cena familiar de Nochebuena o para una comida informal con amigos, la decoración de la mesa invita a que todos se sienten, estén a gusto y se diviertan. El éxito de toda fiesta está en su organización y una mesa creativa y bien decorada es medio camino para momentos de convivio inolvidables. ¡Aquí te dejamos algunas pistas para sorprender a tus próximos invitados!

Decidir el ambiente
El primero paso es decidir qué tipo de fiesta vas a dar – temática, de colores, para amigos, para la familia, de trabajo, formal o informal. A continuación, ¡sólo tienes que reunir los elementos clave para una mesa bien vestida e invitadora! Desde el mantel y las servilletas, hasta la vajilla y los cubiertos, no te olvides de adicionar algunas pinceladas decorativas especiales – ¡son los pequeños e imaginativos detalles que harán de tu mesa el centro de las atenciones!
Manteles & Servilletas

  • Antes de elegir el mantel para tu mesa, resguárdala con un protector: además de salvaguardar la mesa de fuentes calientes y vino derramado, va a mantener el mantel liso y fijo, ayudando igualmente a disimular los ruidos causados por el “tintinar” de platos, cubiertos y vasos.
  • Al escoger el color del mantel, ten en atención la temática del convivio o la ocasión que celebras. El blanco es un clásico que permitirá conjugar otras notas de color, sea de las servilletas o de los vasos; mientras que un mantel verde, por ejemplo, puede ser perfecto para una comida de verano entre amigos. Si vas a utilizar vajilla con motivos, elige un mantel liso y viceversa, si no, ¡el resultado será una mesa demasiada chillona!
  • Si quieres realmente innovar, olvídate del mantel y decora tu mesa solamente con individuales o con un “camino de mesa” que, cruzado de un lado al otro, da para dos personas.
  • Certifícate de que el mantel está adecuado a las dimensiones de tu mesa, con 25 a 30 cm de tela sobrando de cada lado. ¡Un mantel corto, y que además deje ver el protector de mesa, puede estropear la más espectacular de las decoraciones! ¡Y un mantel demasiado largo puede atorarse en los pies y echar todo al suelo en un instante!
  • Existen mil y una formas de presentar tus servilletas – sean de tela o de papel (¡de éstas, la variedad de colores y motivos es sorprendente!). Haz una pesquisa en Internet y aprende con los expertos cómo doblarlas de las formas más sencillas o más exuberantes, para sorprender a tus invitados.

 
Entre platos y vasos

  • Una vajilla blanca es intemporal y puede conjugarse con cualquier cosa, ¡colores incluidos! Los motivos coloridos pueden incluir detalles como los marcadores de lugar, los marcadores de vasos, las servilletas o sus aros. Si prefieres una mesa más elegante y minimalista, el oro o la plata reflecten el blanco, prestándole una luminosidad excepcional a la decoración de la mesa. Por otro lado, una vajilla estampada o con motivos divertidos puede ser el mote de toda la decoración. ¡Busca el equilibrio perfecto!
  • Los marcadores ayudan a mantener la decoración y darle clase a la mesa entre los diferentes platos, ¡además de proteger el mantel contra manchas no deseadas!
  • La idea es que los invitados se sientan a gusto y no asustados con la cantidad de cubertería que ven sobre la mesa, por eso, no pongas más que tres cubiertos de cada lado del plato – del lado derecho, de dentro para afuera: cuchillo de carne, cuchillo de pescado, cuchillo de entremeses; del lado izquierdo, de dentro para afuera: tenedor de carne, tenedor de pescado, tenedor de entremeses. ¡No olvides que los cuchillos deben ir siempre en la dirección del plato y no de las manos de los invitados! Los cubiertos de postre se colocan en la parte de arriba del plato, en direcciones opuestas. Si tienes poco espacio, puedes traer los cubiertos del postre cuando lo pongas, o sea, si tienes de elegir entre estos y un centro de mesa, ¡elige el centro de mesa!
  • Los vasos se colocan a la derecha, hacia arriba de los cuchillos, por este orden: vaso de agua, de vino tinto, de vino blanco y de champán. Para brindis excepcionales, mezcla vasos de cristal con vasos de color o vasos con copas para una mesa irreverente.
  • Aprovecha igualmente las piezas “suplentes” de tu vajilla para jarras de flores de tu jardín o para llenar con fruta y hacer un lindo centro de mesa.

Iluminar con velas

  • Ilumina tu mesa con las intemporales velas – de todas formas y tamaños, habrá seguramente un modelo perfecto para toda mesa, para toda fiesta temática. Candelabros altos o bajos, varios o solamente uno en tamaño grande, y está montado un escenario clásico que va a darle a tu mesa un ambiente más íntimo y agasajador.
  • Por otro lado, si quieres huir un poco de tus “viejitos” candelabros, pon en práctica otras sugerencias que también le van a sentar muy bien a tu mesa: recurre a pequeños botes individuales con velas tealight – en cristal o barro, por ejemplo – y coloca uno para cada invitado. Estos pueden servir igualmente de marcador, si haces pequeñas etiquetas con los nombres de los invitados, y las pegas en los botes.
  • Llena un recipiente hondo con agua y pon pequeñas velas fluctuando. Para darle más vida a este “arreglo”, que puede funcionar perfectamente como centro de mesa, adiciónale pétalas o, si el recipiente es transparente, tiñe el agua con un color que combine con la a restante decoración.
  • Viste tus velas más sencillas, colocándolas dentro de vasos o jarras bonitas o envolviéndolas con restos de tela o papel de pared.

Flores, flores y más flores

  • Las flores le dan vida a todo y ¡son las reinas de toda mesa que se quiera bien decorada! Sea cual sea el arreglo floral, lo ideal es que combine con el restante ambiente y debes tener cuidado para no elegir flores con perfumes muy fuertes, que irán entrar en conflicto con los aromas del vino y de la comida.
  • Para garantizar la simetría visual de la mesa, no están aconsejados arreglos florales redondos para mesas rectangulares y viceversa; los arreglos florales cuadrados y rectangulares tampoco son los ideales para mesas redondas.
  • Puedes encargar el arreglo en una floristería, llevando de casa la maceta que pretendes colocar en el centro de la mesa o entonces comprar flores sueltas (¡más económico!) y hacerlo tú misma – no es tan difícil como parece y gran parte de la diversión ¡consiste en intentarlo!
  • En alternativa, compra (¡o hazlo tú misma!) una pequeña jarrita de flores para cada invitado, con su nombre escrito en la jarra o en una tarjeta con un dibujo alusivo a la temática – ¡un mimito que se podrán llevar a casa cuando termine la noche!
  • ¿No tienes espacio en la mesa para un arreglo floral? Salpica pétalas por toda la mesa o coloca una rosa o un tulipán en el lugar de cada invitado – ¡el efecto es igualmente bonito!

Centro de las atenciones

  • Las atenciones van rápidamente a convergir hacia el centro de mesa y, como los invitados adoran novedades, ¡dales un tema más para hablar! El centro de mesa puede ser un tradicional arreglo floral – minimalista o extravagante – o puede ser una simple planta o el juego de velas de que hablamos antes. Pero también puede ser mucho más…
  • Busca inspiración en la temática de la fiesta, en la ocasión que se celebra o en la lista de los invitados y ¡marca la diferencia! ¿Por qué no un centro de mesa comestible? ¿O una taza con vegetales o frutas (limones, naranjas, manzanas, zanahorias, castañas…) cuyas distintas formas y colores le darán a la mesa un visual muy original? ¿Vas a juntar a tus amigos para una cena de regreso de vacaciones? ¿Por qué no una taza de vidrio con arena y conchas? Si es una comida navideña, basta juntar algunos adornos en un cesto y ¡en Semana Santa cambia los adornos por huevos pintados a mano por ti misma! ¿Sigues sin inspiración? Ve a tu jardín, elige algunas piedras, ramos u hojas de árboles (¡si es otoño mejor!) y ¡voilá!
  • El centro de las atenciones no necesariamente tiene que estar en el centro de la mesa, puedes colocarlo en una de las sus puntas si te parece mejor (o incluso ¡si resulta más práctico!) o poner un centro en cada extremidad de la mesa – ¡ve lo que mejor se adecua!
  • En realidad, un buen centro de mesa puede resumir toda la temática festiva; sin embargo, también aquí existe una regla de oro: el centro de mesa no puede taparle la vista a los invitados, ¡ni dificultarles el acceso a la comida y bebidas!

Otras sorpresas

  • La mejor parte de poner la mesa es decorarla y en esta materia ¡no hay límites! Son los pequeños detalles que tus invitados se van a llevar como verdaderos recuerdos de tu fiesta, por eso, ¡no tengas miedo a innovar!
  • Si vas a dar una cena para amigos de afuera, colócales encima de sus platos un regalito alusivo a su región o país. Una reunión con amigos de infancia puede resultar aún más divertida si llenas algunas jarras de vidrio con caramelos, chocolatinas y otras chucherías de esos tiempos, o entonces un marco grande o un corcho doble que puedan llenar con fotos vuestras (¡aquí tienes algunas ideas originales para tu centro de mesa!).
  • Si optas por un buffet pon, al lado de cada plato, una pequeña tarjeta que identifique cada alimento. Para facilitar el recoger del material necesario por parte de cada invitado, ata los cubiertos con una cinta de seda en conjuntos de tres (cuchillo, tenedor y cuchara) y ponlos en un bonito cesto. Para que no haya mezcla de vasos, compra números autoadhesivos y coloca uno en cada vaso, ¡alertando a tus invitados para este “sistema” bien original!
  • Si vas a ser servir la comida en el exterior – en la terraza o en el jardín – utiliza pequeñas piedras decorativas, que además de servir para escribir el nombre del invitado, indicándole a cada uno dónde sentarse – son excelentes para “sujetar” la servilleta sobre la mesa… ¡principalmente si hace viento! Para completar el look, siembra algunas piedras más por toda la mesa.
  • Si quieres impresionar en una cena de Navidad con toda la familia, compra pequeños marcosque, además de indicar el lugar de cada invitado en la mesa, servirán de regalo que podrán llevarse a casa.
  • Personaliza toda mesa y toda comida con menús, ¡que puedes elaborar e imprimir tu misma con tu ordenador! Elige entre un menú grande, como en los restaurantes, que integre o que sirva de centro de mesa, o un menú para cada persona, creativamente enrollado con la servilleta o sirviéndole de aro. A los invitados les encanta saber qué les van a servir y éste será un tema más de conversión, ¡principalmente en el regreso a casa!
  • Aunque no organices más que un simple té de las cinco para tus amigas, ¡esmérate! Imprime pequeñas tarjetas con el nombre de cada una (o, si tienes una caligrafía bonita, ¡escríbelas a mano!) y recorta una pequeña abertura donde poner un botón de rosa; o prepara pequeñas bolsitas con distintas variedades de té para que cada se las lleve a casa al final.

Si hay niños entre los invitados, prepara una mesa especialmente pensada para ellos. Puede ser al lado de la de los adultos o en la cocina ¡para ser más tranquilo! Y para no preocuparte con vajilla o vasos partidos (¡y niños chorando!), ¡compra productos descartables (platos, vasos, cubiertos, marcadores, servilletas…) alusivos al personaje infantil más de modaen el momento! Además, o como alternativa, “confecciona” el mantel con grandes hojas de papel y coloca en el centro de la mesa un cesto con lápices de cera y pegatinas para que los niños decoren la mesa mientras comen o para que se entretengan al final de la comida.

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