6 formas de decorar el dormitorio para el día de San Valentín

San Valentín empieza y termina en tu habitación, por eso, para hacer ese día aún más especial, ¿por qué no vestir la habitación más íntima de la casa con los colores y espíritu de San Valentín?

1. Velas centellantes

Nada crea un más ambiente íntimo, acogedor y apasionado que las velas, por eso, el día de San Valentín olvídate de las lámparas y llena tu habitación de velas – para evitar preocupaciones con muchas velas ardiendo en simultáneo a tu alrededor, colócalas en recipientes que tengas en casa: tazas de té bonitas o pequeños frascos de vidrio que puedes revestir con tela de encaje, papel transparente o servilletas blancas en papel, creando así algunos candeleros originales y muy románticos. Después enciéndelas y déjate llevar por un efecto final arrebatador…

2. Amor en la cabecera

Celebra el amor y el día de San Valentín decorando el cabecero de la cama con una guirnalda de corazones: estos pueden hacerse con fieltro, restos de tela, papel de regalo, papel decorativo o incluso sobras de papel de pared. Con un taladrador, haz un pequeño agujero en la parte de arriba de cada corazón y colócalos sobre un cordón o cinta roja o blanca y pégalos en el cabecero de la cama. Haz otro más y cuélgalo en el pomo de la puerta del dormitorio…

3. Cama perfumada

Puede parecer un cliché, pero una decoración de San Valentín no está completa sin pétalas de rosas – el efecto instantáneamente creado es de misterio, romance y seducción, por eso, esparce pétalas de rosas desde la entrada del dormitorio hasta la cama, colocando incluso un manojo de pétalas sobre la cama – ¿quién no ha pensado nunca en celebrar el día de San Valentín tumbado sobre una cama perfumada con rosas?

4. Textiles apasionados

Por San Valentín, la decoración del cuarto exige textiles que invoquen el amor y la pasión, por eso, si tienes sábanas rojas o rosadas, ¡este es el día de usarlas! Si no, opta por textiles sensuales, como sábanas de satén, mantas de terciopelo, mantas felpudas y almohadas amorosas. Un nido de amor, del cual no vas a querer salir tan pronto…

5. Iluminación inesperada

¿Aún tienes a mano las luces blancas de Navidad? ¿Sí? Entonces aprovéchalas para iluminar el cuarto el día de San Valentín – substituye las velas por esta opción igualmente romántica y cuelga pequeñas luces blancas del cabecero de la cama o en el espejo del cuarto. La iluminación es una parte importante de cualquier decoración, pues, tiene el poder de transformar por completo cualquier ambiente… ¡y es precisamente eso lo que se quiere el día de San Valentín!

6. Perfume perfecto

Sea en forma de flores frescas – de preferencia en tonos rojos y rosa – o con recurso a incienso, velas aromáticas o óleos esenciales, el día de San Valentín requiere un aroma sexi y embriagador, contribuyendo así a la creación de un ambiente ultra romántico.

 

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