20 ideas para decorar un despacho

En la era de las nuevas tecnologías y de las carreras exitosas, en gran parte de nuestros hogares hay actualmente una habitación que antes no existía – el despacho. Hay quien diga que esta parte de la casa se creó única y  exclusivamente para recibir el ordenador y ¡a lo mejor es verdad! Pero con la llegada del ordenador, el despacho se volvió también depósito de papeles, cuentas y libros no siempre fáciles de organizar. Por eso, con estas 20 ideas te vamos a ayudar a transformar tu “almacén” en un espacio funcional, donde dé ganas de estar y… ¡de trabajar!

  1. Sea toda una habitación o tan sólo parte de un salón, cocina o dormitorio, un despacho puede ser creado con éxito en cualquier rincón de tu casa. Antes de pasar a la decoración propiamente dicha, será conveniente saber de qué tipo de espacio dispones y cuáles tus expectativas personales en lo que toca al tema. Si tu objetivo es un espacio que estimule la productividad o si eres una persona que se distrae fácilmente, opta por un estilo minimalista. Si, al contrario, ésta es una habitación que quieres acogedora y abierta a toda tu familia, un estilo eclético podrá funcionar muy bien!
  1. En lo toca al mobiliario, las piezas claves para un despacho se resumen a una mesa de trabajo, una silla, cajones y estanterías. Opta por conjuntos completos o prueba el efecto mix-and-match. Si tu presupuesto está corto o si piensas que los conjuntos prefabricados son monótonos, rebusca en los garajes de familiares y amigos buscando piezas que, con una pintura nueva o una tela, puedan ganar un lugar al sol en tu despacho. No tengas miedo de mezclar estilos, pero busca un concepto común para juntar las piezas y armonizar el espacio.
  1. La mesa de trabajo debe satisfacer las necesidades de los usuarios del despacho: si la familia es grande, y quieres acomodar varias personas a la vez, encarga un escritorio a tu medida o aprovecha una puerta antigua que tengas guardada en el garaje y ponle unos pies. Si el despacho está integrado en otra habitación de la casa, considera un modelo género escribanía (si no eres aficionada al estilo antiguo, busca una más actual – ¡ya las hay!). Así, cuando no necesites trabajar, basta cerrar y todo su contenido está automáticamente guardado.
  1. Si necesitas una mesa auxiliar, una camilla es un 2-en-1 muy funcional porque cubriéndola con un mantel o una manta moderna, podrás también “esconder” otros objetos bajo la camilla sin que nadie sepa.
  1. Los bloques de cajones nunca son demasiados. Si puedes y tienes espacio, compra varios y disponlos de manera a crear una especie de “aparador” para tu despacho. Si ya tienes algunos armarios, píntalos o fórralos para que digan con la nueva decoración. El despacho es, al fin y al cabo, sinónimo de trastero, por eso, aprovecha todos los rincones altos para poner estanterías y/o armarios.
  1. Nota importante: cuando vayas a elegir una silla ten en atención que esta debe ser, en primer lugar, confortable y ¡sólo por último estilosa! Si no estás bien instalada, no vas a conseguir trabajar al 100%!
  1. Una alfombra complementa cualquier división y, para tu despacho, los complementos del suelo deben ser grandes y confortables. Así si estás cansada de estar frente al ordenador te podrás sentar en el suelo rodeada de papeles y terminar una que otra tarea mientras te relajas. Será igualmente perfecto para que los niños puedan jugar mientras tú pesquisas algo en Internet. Si equipas el despacho con sillas con ruedas, certifícate de que estas pueden deslizar por la alfombra que tienes pensada.
  1. Los cables del ordenador, modem, impresora, teléfono, fax, TV y radio serpenteando por todo sitio serán seguramente el gran quiebra cabezas de cualquier despacho. Felizmente, existen varios modelos para “enrollar” o “esconder” cables – ¡artimañas baratas que, en un santiamén, hacen invisibles metros y metros de líos!
  1. Aunque su despacho tenga ventanas – el contacto visual con el exterior es una excelente fuente de inspiración y productividad – no descuides la iluminación artificial. Además de una luz general (normalmente de techo), invierte en una buena lámpara de mesa que puedas regular fácilmente para tener más o menos luz junto al ordenador o a algún libro cuando más lo necesites (¡no hay por qué cansar la vista!). Las ventanas deben estar cubiertas con cortinas o persianas transparentes o semitransparentes para disminuir los reflejos del sol, sin volver oscura la habitación.
  1. Una mesa amplia y limpia siempre motiva más que una casi irreconocible, ¡especialmente si dejas que se acumulen grandes cantidades de papeles, periódicos y cartas! Pasa que cuando termines de recogerlo todo y hacer espacio para trabajar, ¡ya no tendrás ganas! Mantén a la vista sólo los objetos esenciales y los que usas a diario, los demás deben de estar organizados en cajones o cajas y mantenerlos a la distancia de tus manos para que estén fácilmente accesibles.
  1. Para organizar tu despacho con clase, haz uso de la gran variedad de recipientes existentes – desde cestos, bolsas y cajas – que colocados sobre una superficie o colgados en una pared reservada a ese efecto (¡esta idea es excelente para sacar partido de habitaciones pequeñas!) – te garantizarán un espacio inmaculado.
  1. Si quieres ir aún más lejos, ¡crea etiquetas divertidas – en el ordenador o a mano – para identificar todo lo que te costó tanto trabajo organizar! ¡A partir de ahora, ordenar el despacho no volverá a ser tedioso!
  1. Busca objetos de repuesto que hayas guardado y dales nueva vida en tu despacho: un cesto de mimbre puede acoger el correo que está por archivar, coloca los bolígrafos en un vaso de vidrio o aprovecha una lata vacía de té para guardar los recibos del mes. ¿Tienes una colección de botes de mermelada que estás guardando hace siglos porque te pueden venir a ser útiles? ¿Ya sólo te restan dos de las tazas de té que tu abuela te regaló? ¡Muéstraselas a todo el mundo mientras trabajan para ti! Utiliza objetos “perdidos” o sin pareja para agrupar pins, grapas, clips y otras pequeñas cosas que andan siempre dispersas – puede no parecer, pero obtendrás un look muy guay. Como son piezas atractivas pueden exponerlas (sobre la mesa o en un estante) y ¡lo mejor es que lo tendrás siempre todo ordenado y a mano!
  1. Si eres naturalmente desordenada, ¡un biombo puede ser la solución perfecta para “esconder” las zonas del despacho que nadie quiere ver!
  1. Para geniales brainstorming, cubre las paredes del despacho con tintas de colores alegres, telas fantásticas, cuadros inspiradores y fotos divertidas. Para una solución más sencilla, pero igual de apelativa, ¡pinta la moldura de una simple cartelera de corcho a juego con el color del despacho! o ¡forra un lienzo blanco con una tela osada y cuélgalo! A continuación, ¡basta llenarlo con mensajes, postales y post-its! ¡Aprovecha también para colgar fotos de familia o recuerdos de las vacaciones!
  1. Dale una vuelta a tu biblioteca y, cuando reúnas todos los libros en despacho, ¡organízalos por temas o colores!
  1. La belleza de una planta, de un arreglo floral o de una jarra de flores frescas cogidas en tu jardín son bienvenidas en cualquier parte de la casa. Tener a la Madre Naturaleza a tu lado puede ser exactamente lo que necesitas para terminar aquél informe fastidioso.
  1. Crea un rincón de lectura con una butaca o sillón individual, acompañado por una lámpara alta. ¡Una manta de colores colgada de sus espaldas es un complemento económico y que completa esta zona bien acogedora!
  2. Si tienes espacio incluye un sofá para los momentos de descanso… y la opción por un sofá-cama es siempre de valor añadido cuando hay visitas. Ahora, tu despacho bien decorado y organizado te puede servir además de cuarto de huéspedes. Saldrás a ganar, ¿verdad?

¿Y ya has pensado alguna vez en instalar una chimenea en tu despacho? Si está dentro de tu presupuesto, te digo que un mimito como éste tendrá un efecto tan sorprendente que hará de este espacio el más concurrido de la casa. Eso sí, ¡no nos responsabilizamos sin no cumples tus plazos!

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